Me
casé con Isis el quinto día de Mayo
Pero
no pude seguir con ella mucho tiempo
Así
que me corté el pelo y me fui de allí
A
un país salvaje y desconocido donde no pudiera equivocarme
Llegué
a un alto lugar de luz y oscuridad
La
línea divisoria corría por el centro del pueblo
Até
mi pony en un poste en la derecha
Entré
en la lavandería para lavar mi ropa
Un
hombre en una esquina se acercó a pedirme fuego
Enseguida
supe que no era corriente
Me
dijo: “¿Buscas algo fácil de pillar?”
Yo
le dije, “No tengo dinero”. El dijo, “Eso no importa”
Salimos
aquella noche hacia los fríos del norte
Yo
le di mi manta, él me dio su palabra
Le
pregunté, “¿Adónde vamos?” El dijo, “Estaremos de vuelta el cuatro”
Yo
le dije, “Es la mejor noticia que he oído nunca”
Pensaba
en turquesas, pensaba en oro
Pensaba
en diamantes y en el collar más grande del mundo
Mientras
atravesábamos los cañones bajo un frío diabólico
Pensaba
en Isis, y en como decía que yo era un temerario
Como
me dijo que un día volveríamos a encontrarnos
Y
que las cosas serían diferentes la próxima vez
Si
al menos pudiera quedarme y ser su amigo
Aún
recuerdo todas las cosas bonitas que me dijo
Llegamos
a las pirámides clavadas en el hielo
El
dijo, “Hay un cuerpo que estoy buscando
Si
lo sacó me pagarán un buen dinero”
Fue
entonces cuando supe lo que se proponía
El
viento aullaba y la nieve era terrible
Picamos
toda la noche picamos hasta el amanecer
Cuando
murió, deseé que aquello no fuera contagioso
Pero
ya había decidido que iba a seguir
Violé
la tumba, pero el ataúd estaba vacío
No
había joyas, no había nada, pensé, “Me la ha pegado”
Cuando
vi que mi socio era de confianza
Cuando
acepté su oferta, debí de estar loco
Cogí
su cuerpo y lo arrastré dentro
Lo
eché al agujero y volví a poner la tapa
Dije
una rápida oración y me quedé satisfecho
Entonces
volví a buscar a Isis y decirle que la quería
Ella
estaba en la pradera donde el arroyo rumorea
Ciego
de sueño, necesitaba una cama
Llegué
del este con el sol en los ojos
La
maldije una vez y continué adelante
Dijo,
“¿Dónde has estado?” Yo le dije, “En ningún sitio especial”
Dijo,
“Pareces distinto” Yo le dije, “Bueno, lo supongo”
Dijo,
“Te fuiste” Yo le dije, “Es normal”
Dijo,
“¿Vas a quedarte?” Yo le dije, “Si tú me quieres, sí”
Isis,
Isis, criatura mística
Lo
que me lleva hacia ti me vuelve loco
Aún
puedo recordar como sonreías
Aquel
cinco de Mayo bajo la llovizna